Roca o agua

¿Cual eres? ¿Roca o Agua?

Los maestros de las artes marciales conocen bien esta metáfora.

En varios momentos de nuestra vida elegimos ser como la roca o como el agua. Algunos incluso asumimos ser alguna de ellas para siempre.

La roca es sinónimo de durabilidad, resistencia. El agua es símbolo de flexibilidad, movimiento, vida y agilidad.

Sin embargo el detalle no es lo que pueden hacer estas formas, sino lo que no pueden hacer.

La roca es fuerte, hasta que otra mas fuerte la golpea. Al pasar esto, se vuelve polvo. La roca puede ser mellada por el viento, el clima y el agua. Es golpeada constantemente por los elementos. Hasta ser hecha polvo.

El desierto esta lleno de lo que queda de estas rocas.

Muchos asumen la postura de roca cuando son jefes, líderes, padres, o tienen algún tipo de poder. Piensan que siempre van a estar, que son indispensables, necesarios e indestructibles. Que nada los puede dañar.

Muchas personas asumen la postura de la roca cuando sufren o cuando pasan por un mal momento. Dicen frases como: «No me volverá a pasar», «no vale la pena amar», «todos (o todas) son iguales». Sienten que al convertir su corazón en algo duro, nada los va a perjudicar.

Y no es cierto.

La roca puede ser dañada y destruida de muchas maneras. Suaves y duras. Rápidas o lentas.

En cambio, el que decide ser agua. Deja pasar. Espera su momento. El agua a veces es tranquila, a veces es indomable, se adapta a la situación. El agua es vida, sin ella no existiéramos. No es mas que la suma de millones de gotas diminutas. Ya el hecho de ser transparente es una maravilla.

El agua no tiene fin. Es el resultado de un ciclo. Dura mucho mas que una roca, eso si.

La humedad (agua en otra forma) puede destruir una pared. Oxidar el metal.

Un río de agua se abre paso, y si el paso es obstruido, se rebosará y conseguirá otra vía. Pero no puede ser detenido.

El agua, cuando está en movimiento, abraza los escollos de sus cauces, los pule y los gasta, hasta convertirlos en arena.

El Sensei nos decía:

«Sean como el agua, que todo lo cubre, que suma fuerzas y destruye lo que está a su paso.»

También decía:

«No sean como la roca, que aunque aparente ser indestructible, durará el tiempo en que se haga polvo.»

Los que asumen ser agua son ágiles, flexibles. No se dejan parar por los obstáculos, mas bien los pulen y terminan rodeándolos.

Si tratan de opacarlos, entonces se crecen hasta rebasar lo que los limita, y consiguen su camino…
¿Cual eres tu? ¿Roca o Agua?

Buscando la libertad verdadera me encontré que es mas difícil de lo que pensaba, pero a la vez muy fácil. He aprendido que no todos quieren escuchar la verdad, que muchos actuamos como el esclavo que recién sale de su esclavitud y ahora pide un trabajo a su antiguo amo. Y así como el Rey Desnudo, nadie se atreve a decirte la verdad. Descubramosla juntos.

2 comentarios

  1. alejandra
    5 julio, 2009

    Creo que hasta hace unos pocos años era agua, pero las experiencias me estan endureciendo en algunos aspectos. Quiero volver a ser agua, necesito volver a ser agua.

    Responder
    1. JeanD
      6 julio, 2009

      A mi me gusta mas ser agua, sin embargo, algunas veces tengo que ser roca…

      Responder

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