Piense y Hágase Rico, una guía para conocer el secreto del éxito

Piense y Hágase Rico es un libro que nos enseña que el éxito en cualquier ámbito de la vida se consigue a través de la mezcla de varios ingredientes: la fe,  la perseverancia, la confianza en sí mismo y la creatividad para generar ideas innovadoras.

El éxito además de una buena idea,  necesita que tengamos la capacidad de consolidar un buen equipo de trabajo que aporte desde las diferentes áreas del conocimiento a la materialización de las mismas.

Piense y hagase rico
El éxito se construye con determinación y perseverancia

El libro fue escrito por Napoleón Hill en el año 1937, tiempo en el que EE.UU pasaba por una fuerte recesión. Fíjense en el contexto en el que el libro fue escrito, y se darán cuenta que el éxito no genera bajo ningún motivo excusas, por el contrario concibe soluciones ante las adversidades.

Este trabajo de Napoleón Hill está muy vigente, podemos seguir tomando provecho de esos buenos consejos y de la autocrítica que vamos haciéndonos a medida que avanzamos en la lectura.

Todos los seres humanos queremos tener éxito.

Cada ser humano tiene prioridades e interpreta el éxito de forma distinta, ser feliz es la meta. Para llegar a esa  felicidad tenemos que sentir que hemos alcanzado lo deseado, sea dinero, el peso ideal, comprar una casa, aprender a tocar un instrumento musical, entre tantas otras cosas.

Lo que a veces se nos olvida es la parte complicada ¡hay que pensar!, generar ideas y tomar acciones para obtener lo que se desea. Nada es gratis en esta vida, las cosas buenas no surgen de la nada.

¡Tenemos que crear las oportunidades!

Piense y hágase rico, el deseo del dinero.

Dentro de todos los deseos del ser humano, Napoleón Hill utilizó para escribir Piense y Hágase Rico,  el deseo del dinero, un recurso  importante para la de vida. Tenemos las herramientas para conseguirlo, somos diferentes y auténticos, podemos imaginar y crear cosas inéditas y ganar dinero, pero aun así  no lo hacemos. Queremos el dinero, lo soñamos pero no lo pensamos y no nos preparamos para ello.

Se podría decir que no tomamos muy enserio ese plan de ser ricos, porque en el fondo no creemos que lo podamos lograr, o porque ¡nos aterra sentarnos a pensar! Cada idea que surge en nuestra mente  es difuminada casi automáticamente por una excusa.

Somos tan incoherentes que queremos dinero pero en realidad,no sabemos cuanto, ni en cuanto tiempo podemos conseguirlo, ni que estamos dispuestos a ofrecer por él.

¿Cuál es el secreto del éxito financiero?

Napoleón Hill pudo conocer el secreto de la riqueza a través de las enseñanzas del filántropo y escritor escoses  Dale Carnegie, quien fuera su jefe, y que un día compartió con él  lo que lo hizo exitoso.

El autor una vez que entendió cómo funciona el éxito, cuáles son aquellas características que distinguen a las personas con dinero, decidió escribir el libro. Y es curioso porque el escritor reitera en cada capítulo que sólo aquellos que estén verdaderamente atentos y  preparados podrán descubrir el secreto por sí mismos. Personalmente  creo que el reto no está sólo en descubrir la clave del éxito, sino, en  ponerla en práctica y convertirla en un hábito.

Hill por  medio de este libro nos invita a que midamos  la fuerza que le estamos dando a nuestros pensamientos, si en realidad son tan fuertes al punto de convertirse en deseos. Aunque te parezca increíble esta virtud de pensar y desear con determinación es lo que separa a los grandes hombres del resto.

Constantemente visualizamos el futuro, soñamos, proyectamos metas, emprendemos imaginariamente, pero no pensamos, solo anhelamos.

El arte de pensar

El libro traza una línea entre un sueño y un verdadero pensamiento, pensar con base, con criterio requiere de más energía  y concentración que sólo imaginar, se trata determinar: ¿Cómo voy a salir de esta situación? ¿Cómo logro tener mayores ingresos? ¿Cómo llego a ese lugar que tanto deseo? ¿Qué debo hacer para mejorar? ¿Cómo combatir lo que tengo en contra y aprovechar lo que tengo a mi favor para lograr mi propósito? ¿Cuánto dinero quiero obtener? ¿Qué servicio o producto voy a dar a cambio? ¿Qué le voy a aportar a mi comunidad o a la humanidad?

Pensar es navegar por un mundo de posibilidades, es crear, es ser estratega. Mientras más pensamos el deseo comienza a ser más persistente. Lo que fue una idea, empieza a tomar forma. La perseverancia en esto  es clave, porque nos impulsa y hace que  superemos las adversidades.

Pensar con determinación

Piense y hágase rico cuenta las historias de grandes hombres como la del empresario Henry Ford, el asistente de Thomas Edison, Edwin C. Barnes quien terminó siendo su socio y  el político Samuel Adams uno de los fundadores de los Estados Unidos entre otros.

Quienes tuvieron muchas dificultades en el camino hacia el éxito,  pero la determinación con la que defendieron sus ideas jugó un papel muy importante en la materialización de sus deseos.

La convicción de  Henry Ford

Henry Ford fue el fundador de la compañía Ford Motors Company; con  su historia podemos  sentirnos muy identificados, él fue un hombre sin estudios, sin dinero, podríamos decir que creció siendo un hombre pobre. La diferencia entre Ford y los de su clase social es que él era rico en ideas, y era un hombre con determinación.

Tanto así que persiguiendo sus deseos creo un equipo de trabajo con ingenieros y gente experta en automóviles para que lo ayudaran a darle forma a su idea, él quería un motor con unas características nunca antes diseñadas.

Su equipo de trabajo, tras horas de ensayo y error le advirtió que era imposible, su respuesta ante esta negativa fue que debían seguir  trabajando en ello. No aceptó un no por respuesta y ¡lo consiguió!, tuvo el diseño que quería.

El tal vez no sabía nada de ingeniería, pero  supo que no iba a descansar hasta tener ese motor, su obstinación fue tan grande que movilizó a su equipo, y lo forzó hasta que consiguió lo imposible, corrigiendo cada detalle hasta hacer funcionar el prototipo.

Esa determinación es  vital para tener éxito en cualquier ámbito. Los pensamientos de las personas con determinación son tan poderosos que se convierten en cosas; el mundo tal cual lo conocemos, la tecnología, el arte, los deportes todo lo que ha ingeniado el ser humano se lo debemos a grandes pensadores que dieron todo de sí para hacer realidad sus ideas.

¡Si puedes imaginarlo, puedes crearlo!

Un caso de lo que ocurre cuando no hay determinación es lo que narra Hill, en la historia de Darby, un hombre que tenía el sueño de ser rico, ese deseo fue tan contundente que trabajó y reunió la maquinaria adecuada para cavar una mina de oro en Colorado, EE.UU. Pasó el tiempo, perforó muchos agujeros y no encontró el oro, así que desistió de la idea sin saber que a un metro de su última excavación estaba una reserva de oro que representaba millones de dólares.

¿Esto deja alguna Moraleja? Por su puesto que sí:

Se firme con tus decisiones, se perseverante, cree en ti y lo lograrás, si fallas crea otro plan que vaya rumbo hacia la misma dirección, no abandones, primero investiga, ten a tu alrededor  gente experta en la metería, aprovecha los conocimientos existentes y dale un toque creativo para innovar soluciones, sé un terco hasta que el mundo entero trabaje por eso que deseas.

Actitudes que juegan un rol negativo y obstaculizan el éxito.

La falta de decisión: es una de las causas más comunes de fracaso, las personas que les cuesta tomar una decisión y a aferrarse a ella, puede que no esté caminando hacia el éxito. Sé fiel a tus decisiones y no des un paso hacia atrás.

El temor a ser juzgados o criticados: En muchas ocasiones dejamos de actuar porque nos da miedo ser ridiculizados por la gente. Muchas veces familiares, amigos o compañeros por medio de bromas pueden sugerir que estás haciendo las cosas mal: “eso no es para ti”,  “¿de verdad quieres ser millonario vendiendo eso?”

Esas palabras muchas veces acomplejan y desmotivan. Apenas empecemos a creer en nosotros,el resto de las personas también lo hará.

La pereza  e inercia mental y la falta de perseverancia. Siempre recuerdo el dicho de muévete no eres un árbol,  creo que la perseverancia viene acompaña de acciones constantes.

Piense y hágase rico: 6 pasos para alcanzar el éxito financiero

  • Determina la cantidad de dinero que deseas (el libro sugiere ser muy específico):

No es lo mismo generalizar y decir quiero tener mucho dinero, a decir quiero tener 1.000 dólares y lo conseguiré en una semana.

Colocar la suma hace que te fijes un objetivo preciso, una meta que puedes alcanzar en un tiempo límite.

  • Determina que estás dispuesto hacer o dar a cambio:

Si seguimos el ejemplo de los 1.000 dólares en una semana, el siguiente paso es determinar que vamos hacer para merecer esa cantidad, obviamente no nos la van a regalar, debemos pagar su precio con algún servicio o producto que ofrecer, alguien se tiene que beneficiar, es una relación ganar-ganar con el universo entero, damos y recibimos.

  • Crea un plan o estrategia para lograr el objetivo:

El autor plantea que escribir en un papel un enunciado, le da más fuerza a un propósito, trasladar la idea a un trozo de papel y colocarla en donde podemos leerla todos los días nos permitirá avanzar e incrementar la fe.

Nadie se hace millonario o alcanza un objetivo  importante por buena suerte o el por destino, quienes logran alcanzar verdaderos triunfos, se lo propusieron como una meta y trabajaron fuertemente en ello.

  • Generar nuevas ideas:

Busca las variables de las cosas,no todo es como parece, siempre se puede mejorar, o reinventar por muy difícil que parezca.

  • Entender que cada fracaso lleva consigo la semilla del éxito:

¡El fracaso no triunfa sobre la persistencia!

  • No te subestimes, ni permitas que los demás lo hagan:

La frase de que el primer paso para saborear el éxito es creer en uno mismo es cierto, este libro lo refuerza, y lo afirma.

Seamos realmente consientes de que dentro del éxito no existe la falta de ambición, la  indiferencia o la pereza. 

La fe es una fuerza sin limites

La fe es una fuerza emocional que por siglos ha movido a la humanidad, es un estado mental, que podemos aprovechar al máximo para conseguir el éxito. Nuestro cerebro es tan complejo, que a veces nos puede jugar trampas, nos desmotiva.

Podemos llenar nuestro cerebro de ideas negativas, y el resultado será que no seremos capaces de hacer nada, y por lo tanto seremos infelices el resto de la vida.

Pero si por el contrario le ordenamos reiteradamente lo que deseamos, si le repetimos las ordenes, estaremos creando un hábito que se grabará en nuestro disco duro, en el subconsciente, y nos fortalecerá el sentimiento positivo de la fe.

La fé es como un musculo, que debemos entrenar, en necesario convertir las emociones positivas en factores determinantes de fe.Una mente dominada por emociones positivas es una mente con una fe fuerte y entrenada.

Y ¡La fé mueve montañas!

El autor nos dice que la fe nos proporciona comunicación con la inteligencia infinita, el libro afirma que los pensamientos combinados con emociones tienen una reacción magnética que se transforman en energía. Usemos esas emociones positivas, aprovechemos los momentos en los que nos sentimos alegres y optimistas para generar ideas.

Nadie está derrotado mientras que no acepte la derrota, nadie está condenado a la mala suerte.

No olvides que si tienes una idea, tienes oro puro y  una buena parte del camino recorrido. Fusiona todo tu ser, tu mente, tu cuerpo, tus emociones, tus actitudes para transformarla en una realidad.

Piense y Hágase rico me ayudó a entender todo esto, es un libro muy interesante, te invito a leerlo y que encuentres por ti mismo el secreto del éxito, aún si éste no tiene nada que ver con dinero.

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