El hombre más rico de Babilonia, historias que ojalá nos hubiesen contado nuestros padres

El hombre más rico de Babilonia, es un libro que inicia con la vida de Arkad, un hombre humilde que consiguió la clave de la prosperidad financiera, haciéndose dueño de casi todo el oro de Babilonia, ciudad que hace cientos de años fue una de las más importantes metrópolis del mundo, ubicada en la actual Irak.

Tan increíble fue la hazaña de Arkad, que muchos de sus amigos y demás pobladores de la cuidad acudían a él, ansiosos por cambiar su destino, le pedían que develara el secreto de la abundancia, incluso, el mismísimo rey de Babilonia se interesó en la habilidad de Arkad para los negocios.

El hombre más rico de Babilonia, es un libro de ficción que cuenta a través de varias historias enlazadas entre sí, el valor que tiene la sabiduría, el emprendimiento y el dinero en la vida del hombre.

Nomasir, el hijo de un hombre rico

La historia que más me gusto y me hizo reflexionar, fue la de Nomasir, que a pesar de ser el hijo de Arkad, el hombre más rico de Babilonia, no contó con una suerte distinta a la de los demás habitantes, al cumplir la mayoría de edad, se dio cuenta que era pobre, su padre le dijo que no lo haría heredero de su fortuna hasta que le demostrara que podía administrarla.

Así, que el joven Nomasir, decidió irse a otra ciudad con sólo un saco de oro, vivió lejos de su casa por diez años y perdió todo el oro que tenía debido a los malos negocios que hizo, tal como era de esperarse de un inexperto, tuvo que comenzar desde cero.

Sin embargo, este joven no solo recuperó el saco de oro, sino que lo multiplicó gracias a que puso en práctica los consejos de su padre, los cuales llevaba consigo escritos en una tablilla de arcilla, luego  regresó a Babilonia  a darle cuentas a Arkad, siendo dueño de su propia fortuna.

Esta historia, me cautiva, porque me permitió ver que el mejor regalo que podemos recibir es la sabiduría, el conocimiento y no las cosas materiales, Nomasir, fue rico porque aprendió de sus errores y recibió una herencia porque se la ganó, demostró que tenía habilidades para mantener el patrimonio de su familia.

Y así es la vida, siempre tenemos que demostrar que estamos preparados para asumir retos y responsabilidades.

Los consejos que le dio Arkad a Nomasir, están como capítulos dentro del libro, titulados Las 5 reglas del oro y Las 7 maneras de llenar una bolsa vacía, estaría buenísimo que las leyeras.

Hace tiempo recomendé este libro a una persona que me dijo que no quería ser rico y es muy respetable, no todo el mundo quiere ser rico, pero te aseguro que nadie quiere ser pobre.

En el mundo que vivimos nos guste o no, estamos destinados a participar en el juego del dinero, lo mejor que podemos hacer es obtener herramientas y prepararnos, tal vez, no para ser ricos, pero sí para vivir lo mejor posible con los ingresos que tengamos, sin ser esclavos.

El dinero es un recurso que da muchas cosas necesarias para vivir mejor, no conozco a ningún ser humano que no lo necesite, mientras mejor lo utilices, lo inviertas, mayores serán los beneficios que recibas.

Mis Reflexiones sobre el libro

El hombre más rico de Babilonia, cuenta muchas verdades incomodas, por ejemplo, habla de lo mucho que nos encanta derrochar el dinero, satisfaciendo deseos superficiales; a la vez nos da buenos consejos para revertir las consecuencias que causa el mal uso del dinero que recibimos.

Podría decir que la idea principal del libro es hacernos entender que debemos preocuparnos por ahorrar para invertir, hacer que el dinero trabaje para nosotros y no nosotros para él.

Nos enseña que el dinero en abundancia no llega por la buena suerte que tengamos; las oportunidades de superación llegan para quien logre entender y seguir los principios básicos de la prosperidad.

Y eso se logra estudiando, aprendiendo y rodeándonos de gente calificada.

¿Y cuáles son los principios de la prosperidad?

Según el libro, los principios de la prosperidad son distintos a los principios del consumismo, es la otra cara de la moneda, es la parte que para muchos de nosotros es aburrida y difícil de aceptar.

Debemos tener en cuenta que si queremos ser prósperos debemos sacrificar algunas cosas, como los gastos innecesarios.

Esa es la diferencia entre un rico y un pobre. El primero es un emprendedor y el segundo es un consumidor de los productos de ese emprendedor.

Incluso El hombre más rico de Babilonia deja ver que vivimos en un sistema perfectamente apto para que todas las personas tengamos una porción de riqueza, sólo que no accionamos, no tomamos decisiones a tiempo que nos permitan tener éxito y eso se debe, muchas veces, a la falta de confianza que tenemos hacia nosotros mismos.

Con tus ingresos págate a ti mismo antes que los demás

La mayoría de las personas somos consumistas: si nos alcanza el dinero ¿por qué no comprar y disfrutar?, ese es el lema que repetimos muchas veces.

Eso no está mal, hasta cierto punto; a todos nos gusta vivir bien, y por eso consumimos las innovaciones que vende el mercado. Ese es el concepto de vivir bien que conocemos o mejor dicho el que nos enseñaron.

El problema ocurre cuando ese consumismo arrastra a nuestras prioridades junto con nosotros hacía una marea de necesidades que creemos ¨inmediatas¨ y debemos satisfacer, cuando queremos adquirir todo lo que ofrece el mercado ¡absolutamente todo!

Cuando eso pasa nos olvidamos por completo de arar el terreno en el que vamos a sembrar nuestra propia semilla, sólo abonamos el suelo del otro.

No dejamos un espacio para nuestros ahorros y nuestras propias innovaciones, allí está la diferencia de quienes hoy con una manera ágil, inteligente y perspicaz han conseguido la prosperidad en sus financias.

Así que un consejo que aprendí del libro es que antes de pagarle a los demás, sea por bienes o servicios, debo pagarme a mí mismo con una parte de mi ingreso, eso será mi ahorro, mi único y preciado tesoro.

Otra reflexión interesante: Nos educaron para ser empleados

Desde niños comenzamos a estudiar para aprender cosas que desarrollen al máximo nuestras habilidades, con el fin de producir dinero con ellas en un futuro; creo que el error está en que no se nos educa para emprender, sino para ser competitivos en el mercado laboral y servir de mano de obra calificada.

¡Corrijamos ese error con nuestros hijos!

¡Es hora de cambiar el estilo de vida que tenemos!

Ahorrar para invertir

Como lo expone El hombre más rico de Babilonia, el consumismo es una distracción que no nos deja avanzar por el camino de la prosperidad, el consumir de más, nos termina convirtiendo en una máquina de hacer dinero, para luego derrocharlo sin crear planes de ahorro o inversión que nos permitan subir de nivel.

Tener un propio negocio o forma de inversión es lo ideal; Clason,el autor del libro, hace mucho énfasis en que ahorrar no es suficiente para el éxito, es sólo una parte del camino, hay que hacer multiplicar el dinero con buenas inversiones.

Para esto aconseja que establezcamos lazos con gente capacitada en el área en la que queramos desarrollarnos para invertir y también aconseja que jamás hagamos un negocio si no estamos seguros de los riesgos que implica.

Lucha por cumplir tus sueños

Sólo piensa cuanto tiempo invertimos  para sacar adelante sueños y proyectos ajenos, si podemos echar andar el negocio de otras personas, ¿por qué no luchar por uno propio?

Hagamos esfuerzos por el éxito personal, estamos en tiempos de cambios, la economía está cambiando, el mundo está cambiando; tu deber y mi deber es generar un cambio también, debemos pensar, comprender, crear y actuar.

Ten determinación y cumple con tus trabajos

Una de las cosas que critica el libro, es la costumbre que casi siempre pasa desapercibida, pero que vive entre nosotros haciéndonos mucho daño, el típico ¨lo dejo para después¨ o ¨mañana lo hago¨.  Las oportunidades aparecen mientras estás activo trabajando, ten determinación y no dejes todo para luego, porque se hace tarde.

¡No olvides que somos buenos en las cosas en las que ponemos todos nuestros esfuerzos!

El Hombre más rico de Babilonia, no es una receta para ser rico

Como escribí en el subtítulo, el libro no es una receta para ser rico, son sólo unas historias más, pero sin duda para mí ha sido muy motivadora, me a hecho reflexionar sobre como he venido manejando mi dinero durante toda mi vida.

Me sentí identificado con los personajes de las historias, porque tienen las mismas inquietudes que yo he tenido, andan en la búsqueda de la prosperidad financiera sin darse cuenta que, haciendo lo mismo cada día, cometiendo los mismos errores y sin salir del circulo vicioso en el que están no lo van a lograr.

Estoy seguro de que has pasado por lo mismo, por eso quise hacer este post.

El hombre más rico de Babilonia fue escrito por George S. Clason, un escritor y hombre de negocios estadounidense muy exitoso; para mí, es muy interesante porque tiene la capacidad de inspirar y motivar a quien lo lee.

Acá te dejo un enlace donde puedes adquirir este libro en Amazon.com.

Espero haber despertado tu curiosidad, lo leas y me dejes en los comentarios tus apreciaciones.

Si deseas emprender, crear tu propio negocio, te recomiendo la opción de trabajar desde casa por internet; para que tengas una idea de como funciona, te dejo este pots que te explicará en consiste con más detalle: Trabajo Freelance: ¿ Qué es y cómo es?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.